¿Estancado en tu peso? EFECTO MESETA: Cuando el ejercicio y la dieta dejan de funcionar

El "efecto meseta" se da cuando el paciente respeta el régimen pero no sigue bajando de peso. Suele aparecer a los seis meses y es la principal causa de abandono de la dieta

La dieta va bien, la comida saludable y el ejercicio diario dan sus frutos. Las privaciones de dulces, grasas y fritos parecen justificarse ante el espejo, hasta que un día, sin razón aparente, la balanza deja de responder y el peso no varía a pesar de los esfuerzos.

¿Qué pasó? Se alcanzó la temida meseta. Un momento clave, según los expertos, porque es el motivo más común en el abandono de las dietas.

"El número 1 entre las personas que hacen un régimen por su propia cuenta, sin supervisión profesional, y uno de los enemigos a vencer también para quienes siguen un plan trazado por especialistas", dice Silvio Schraier, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición.

La situación es más o menos la misma: una persona tiene necesidad de bajar 10, 15, 20 kilos, así, inicia un régimen que puede incluir 5 o 6 comidas diarias de bajas calorías, y ejercicio, el cuerpo siente los cambios y empieza a perder kilos. Pero de repente aparece el "efecto meseta": el peso se mantiene estable sin que nada lo justifique, ya que la dieta y el ejercicio son los mismos.

Es un fenómeno que, en promedio, aparece a los seis meses de iniciado un tratamiento de largo plazo.

El nutricionista Erik Díaz, profesor del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de Chile, señaló que "a medida que se adelgaza, el cuerpo requiere menos calorías para funcionar, de modo que la dieta y los ejercicios que ayudaron a bajar los primeros kilos ya no logran que la pérdida de peso mantenga el ritmo inicial".

Según el especialista, de la misma manera que se llega a una meseta, se puede salir. "Por eso es fundamental que el tratamiento se haga con un profesional, quien ajustará el consumo de calorías o la actividad física para salir del estancamiento", asegura, y descartará causas genéticas o trastornos metabólicos: "Eso sólo le ocurre al 3 por ciento de la gente, el resto siempre puede bajar de peso, aún después de la meseta".

Los especialistas consultados coinciden: el secreto es no bajar los brazos y ajustar el tratamiento de acuerdo a la nueva realidad. Porque si bien llega, con esfuerzo la meseta también se va.

CÓMO REVERTIR LA MESETA Y CONTINUAR ADELGAZANDO:

  • Registrar lo consumido cada día y las cantidades, de manera de tomar conciencia si hemos estado comiendo de más y si debemos hacer algunos ajustes. No olvides anotar también lo que bebes y sus cantidades.
  • Supervisa tu descanso, pues el estrés y el incorrecto descanso pueden estar afectando tu dieta, mientras que si descansas bien rindes más y puedes hacer todos los ajustes pertinentes tanto en dieta como en entrenamiento.
  • Dale un nuevo look a tu dieta y prueba nuevos platos aun utilizando los mismos alimentos. Ello te motivará a seguir esforzándote en el cuidado de tu dieta.
  • Ajusta las porciones que consumes y verás que muchas veces un poco más en cada ingesta suma para que al final del día, tu balance calórico no sea negativo. Si ajustas tus porciones en cada comida, quizá puedas revertir la meseta y lograr que la báscula vuelva a mostrar resultados.
  • No saltes comidas y fracciona más tu dieta diaria, pues de esta forma, mantendrás ocupado tu cuerpo, activarás el metabolismo y no acumularás hambre que resulta fatal si quieres cuidar cuánto comes y qué comes.
  • Cambia tu entrenamiento incorporando más tiempo o variando tu actividad habitual, de manera de sorprender a tu cuerpo, exigirle más trabajo y también, activar el metabolismo para ayudar a superar la meseta.

RECUERDA QUE LA MESETA PUEDE SER MUY FRUSTRANTE, ENTONCES, NO TE DESANIMES Y PIENSA QUE ES ALGO FRECUENTE A LO CUAL PODEMOS ENFRENTAR EXITOSAMENTE E INCLUSO SUPERAR PARA LOGRAR LO PLANEADO.

NUNCA ABANDONES LA DIETA Y TUS CUIDADOS SI LA BÁSCULA NO SE MUEVE, SINO PONERNOS MÁS EN ACCIÓN QUE NUNCA PARA ALCANZAR LOS OBJETIVOS.

 

 

Lic. Nutrición. Egresada de la Universidad del Valle del Fuerte, práctica en Centro de Salud (Los Mochis), servicio social en Hospital Fátima S.A de C.V. Integrante del programa de comunidades saludables 2012, juego, me divierto y aprendo comiendo bien “por mi salud”.

Etiquetas: Nutrición, Judith Mendivil